Así funciona, en un minuto
El recorrido completo con pantallas reales de la app: de las fotos de la visita al acuerdo de comisión firmado, y en medio el guía, la bandeja de Hoy y la tarea que Sherpia te propone.
Para asesores inmobiliarios en México
Tomas las fotos en la visita y desde el coche armas el video con tu marca. El video lleva a tu ficha, donde un guía de IA contesta de noche y aparta la visita. En la mañana, la lista de a quién hablarle: Sherpia propone, tú decides. Y antes del cierre, la comisión queda firmada.
Sherpia nunca custodia tu dinero ni le escribe a tus clientes por su cuenta. Los pagos van directo entre las partes por SPEI.
Un minuto con la app tal cual es, y dos videos cortos: la ficha que atiende a las once de la noche, y la comisión que queda por escrito antes del cierre.
El recorrido completo con pantallas reales de la app: de las fotos de la visita al acuerdo de comisión firmado, y en medio el guía, la bandeja de Hoy y la tarea que Sherpia te propone.
Alguien pregunta a las once de la noche. Tu ficha contesta, lo perfila y aparta la visita en tu agenda; tú te enteras en la mañana.
El reparto se pacta antes del cierre, cada parte lo acepta desde su teléfono y, cuando llega el pago, hay comprobante verificable.
Si alguno de estos tres te suena, no es desorganización tuya: es que nadie te dio la herramienta que propone y te deja decidir.
Tomaste veinte en la visita. El video nunca se hace porque quita la tarde, así que la casa se anuncia con una foto y un precio. Y cuando alguien pregunta a las once de la noche, nadie contesta.
Abres el teléfono en el estacionamiento con doce pendientes en la cabeza y ninguna lista. Le hablas al que te acuerdas, no al que va más tarde. Y lo que dijo el cliente ayer nunca se anotó.
Un porcentaje acordado por WhatsApp con el otro asesor, sin documento. Llega el día del pago y cada quien recuerda un número distinto. Y el contrato vive en un Word que se reenvía y se firma tarde o nunca.
Cuatro frentes: captar, atender, proponer y proteger. Todo en el mismo lugar, y en cada uno la última palabra es tuya.
Cada paso con la pantalla real donde pasa. Desliza para verlos →

Saliendo de la visita: fotos del teléfono, brochure en PDF o el link del anuncio. Una IA llena la ficha en borrador; tú revisas el precio y publicas.

Tocas «Hacer video con estas fotos». El guion se escribe solo; tú ajustas, apruebas y descargas. Lo subes a tus redes y el cierre lleva a tu ficha.

Alguien ve el video de noche y entra a la ficha. El guía contesta, lo perfila y aparta la visita en tu agenda; te enteras en la mañana.

«Hoy» te dice a quién hablarle primero; «Siguiente tarea», qué toca; la nota de voz, qué guardar. Tú palomeas. Nada sale solo.

Antes del cierre, el contrato con tu cliente y el reparto con tu aliado quedan firmados desde el teléfono. El pago va directo por SPEI, con comprobante verificable.
Pantallas reales de Sherpia, con una cuenta de demostración: los nombres y los montos son de ejemplo.
La IA te ahorra pensar qué sigue, no decidirlo. Cada propuesta llega a tu pantalla y se queda ahí hasta que tú la tocas. Nada sale a tu nombre sin tu sí, y Sherpia solo sabe lo que tú marcas.
La lista de la mañana en orden, la siguiente tarea de cada contacto y, si se lo pides, el mensaje redactado; las casillas de la nota de voz, el guion del video y la ficha en borrador. Todo llega para que lo revises antes de que cuente.
No le escribe a tus clientes por su cuenta ni lee tu WhatsApp. No mueve a nadie de etapa sin tu palomita. No publica tu ficha ni sube tu video a redes. No gasta en tomas de IA sin que elijas el nivel y veas el costo.
Porque tu bandeja dice la verdad: si algo aparece hecho, lo hiciste tú. Porque una herramienta que actúa sola te puede quemar un trato; una que propone te lo ordena. Porque el cliente es tuyo: Sherpia te dice qué sigue, y el paso lo das tú.

Se sostiene en el Código de Comercio por la evidencia que se conserva. No es firma electrónica avanzada ni verificamos identidad oficial.
Cada paso queda registrado y sellado: quién firmó, cuándo, con qué código y desde dónde. Nadie puede editarlo después.
Cualquiera —tu cliente, el otro asesor, un tercero— puede comprobar un documento sin tener cuenta.
El comprobante de la transferencia SPEI se valida contra el CEP oficial de Banxico, no contra una captura de pantalla.
Sherpia nunca recibe ni retiene tu comisión. El dinero va directo de una cuenta a la otra por SPEI.
No necesitas cuenta para comprobar un folio o un QR.
Nota importante: las plantillas de contrato de Sherpia están pendientes de validación legal, así que revísalas con tu abogado antes de usarlas en un caso real. La firma es electrónica simple: su fuerza está en la evidencia que conservamos, no en una certificación oficial de identidad.
Déjanos tus datos y te acompañamos a publicar tu primera ficha con el guía de IA. Solo el correo es obligatorio.
¿Prefieres empezar tú mismo? Crea tu cuenta ahora.